Descripción
Un dulce recuerdo hecho tesoro.
Inspirado en los icónicos caramelos con los que crecimos, este colgante reinventa un clásico de la infancia en metal macizo. Fundida con esmero y fabricada a mano en pequeñas series, cada pieza es un tributo a la alegría, al juego y a los detalles que nos formaron.
Disponible en plata de ley, y oro de 9k, 14k y 18k — para que puedas elegir tu «sabor» favorito. También está disponible con diamantes u otras piedras preciosas (¡no dudes en contactarnos y preguntar!).
Minimalista. Coleccionable. Inesperadamente nostálgico.
Llévalo solo o apílalo como si fueran caramelos.
Porque algunos iconos merecen ser lucidos.
























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